Mindfulness: Modo Hacer

Mindfulness: El modo hacer

Hacer, hacer, hacer, son las palabras que día tras día repetimos en nuestra cabeza, quizás demasiadas veces.

¿Te has planteado alguna vez todas las cosas que haces?

Desde que te levantas, hasta que te acuestas estás realizando siempre tareas que, incluso, no te das ni cuenta. Se trata de acciones mecánicas que tu cerebro ejecuta sin dejar un recuerdo de ello.

Es probable que todos los días hagas la cama al levantarte, pero ¿eres consciente de ello?

 

¿Por qué las haces? o mejor dicho, en algunos casos ¿por qué lo tienes que hacer?

Esos quehaceres y obligaciones son tan poderosos que cedemos siempre ante ellos. 

No hemos terminado de hacer una cosa y ya estamos pensando en la siguiente o siguientes que tenemos que hacer.

Cada uno, en función del papel que asume en su vida, se carga con más o menos obligaciones de un tipo u otro.

A veces somos tan exigentes con nosotros mismos que no nos damos tregua, ni respiro.

Somos exigentes, intransigentes hasta la extenuación, sin poder disfrutar del momento de hacer todas esas tareas.

Modo hacer: ¿De dónde vienen esas listas interminables de tareas? 

Indudablemente provienen de nuestra mente.

Esas listas las elabora nuestra mente en función de cómo esté programada.

Nuestra mente se va programando desde que nacemos durante toda nuestra vida, pero principalmente antes de cumplir los siete años. 

Se programa a través de nuestras vivencias y en su programación influyen de forma muy profunda las opiniones que nuestros seres queridos de referencia tienen sobre nosotros. 

Algunas de esas opiniones son tremendamente poderosas, ya sea porque la persona que las emite tiene gran peso emocional en nuestra vida o porque son opiniones a las que se unen cada vez más personas y finalmente las damos por ciertas y construimos una creencia.

 Este es un tema en el que profundizaré en otros entrada, como decía Michael Ende en la Historia Interminable:

“Pero esa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión.”

Así que como te decía antes, en función de nuestra programación, nuestra mente va lanzando esa lista interminable de tareas a realizar y vamos haciendo sin parar.

Conectamos lo que se llama en mindfulness nuestro “modo hacer” y nos convertimos en meros hacedores de cosas.

En ese modo nos movemos en la obligación, o mejor dicho por la obligación de nuestra mente inconsciente. De ahí surgen todos nuestros “tengo que” y no nos cuestionamos nada. 

Somos esclavos rendidos a la tiranía de nuestra mente que nos va marcando ese ritmo de hacer, hacer, hacer … y cuando nos queremos dar cuenta nos metemos en la cama extenuados del ritmo del día.

O un día menos

Y a la mañana siguiente vuelta a empezar… 

Si tuviéremos que ponerle banda sonora a esta película sería la de “pasa la vida, pasa la viiiida” ¿recuerdas la melodía?

“Pasa la vida, pasa la vida y no has notado que has vivido
cuando pasa la vida.
Pasa la vida, tus ilusiones y tus bellos sueños,
todo se olvida.

(…….)

Pasa la vida igual que pasa la corriente cuando el río
busca el mar, y yo camino indiferente, donde me quieran llevar.”

Suena triste, ¿verdad?

¿Y cómo te sientes?

No has notado que has vivido, olvidas tus ilusiones, tus bellos sueños y simplemente te dejas llevar.

Con el paso del tiempo no sabes ni dónde estás, y apenas recuerdas lo que te movía, lo que te hacía vibrar, lo que te ilusionaba y por lo que soñabas.

Y ese vivir inconsciente va creando un dolor en tu interior, un grito callado y silencioso, quizás un día sientas que teniendo todas las condiciones a tu favor, teniendo todo lo que en la sociedad se considera adecuado pero no eres feliz.

¿Te has sentido alguna vez así?

Un poso interno de infelicidad, un poso interno de insatisfacción que se convierte en apatía y en esa resignación de “quizá es que así es como tiene que ser la vida”

La gente a tu alrededor quizá te dice que tendrías que sentirte bien, que te quejas de vicio, que tienes muchas cosas en tu vida y un largo etcétera.

¿Qué puedo hacer para salir del modo hacer?

Si sientes esa insatisfacción es momento de hacer una pausa y bajarte de esa noria de la inconsciencia que gira sin parar.

Es momento de escapar de esa inconsciencia, de recuperar el rumbo de tu vida, de enfocarte en lo que realmente importa y permitir que tu corazón vuelva a sonreír.

¡¡¡Y es posible!!! ¡¡¡si!!!

Desconecta el “modo hacer” potenciando el “modo ser” .

En el próximo blog te hablaré en detalle sobre este “modo ser”.

Reflexión de la semana

Durante esta semana cuando veas que te estás dejando llevar por la tiranía de tu mente, para, respira y repite las palabras que nos regala Thich Nhath Hanh 

“Nada que hacer,  ningún lugar al que ir, simplemente ser.”

Y sonríe.

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